| CHILE-GOBIERNO |
| El Gobierno chileno confirmó este jueves la salida desde el gabinete ministerial de los titulares de Educación, Felipe Bulnes, y de Agricultura, José Antonio Galilea. El presidente Sebastián Piñera tomó juramento a sus reemplazantes. |
| Audios disponibles: |
| Andrés Chadwick, vocero del gobierno de Chile. (cambios) - 41 seg. (323 Kb.) |
| Andrés Chadwick, vocero del gobierno de Chile. (ajuste ministerial) - 17 seg. (141 Kb.) |
| Andrés Chadwick, vocero del gobierno de Chile. (ministro Longueira) - 21 seg. (166 kb.) |
Los sucesores de los funcionarios salientes son Harald Beyer, en educación, y Luis Mayol, en Agricultura. Los cambios de gabinete fueron confirmados en la tarde de este jueves por el vocero del Gobierno, Andrés Chadwick. Anteriormente, estas modificaciones habían sido anunciadas por el ministro de Economía de Chile, Pablo Longueira. Sin embargo, el mismo funcionario desmintió estos cambios durante la jornada. El anuncio había sido realizado en la mañana del jueves, en medio de crecientes rumores sobre cambios en el equipo gubernamental del presidente chileno, Sebastián Piñera. Tras la confirmación de los cambios, el Mandatario juramentó en el Palacio de La Moneda a los nuevos ministros. Luego de la ceremonia, Piñera remarcó que los titulares de Educación y Agricultura dejaban sus puestos "por razones personales". Anteriormente, ambos funcionarios le habían presentado su renuncia al Presidente. Cabe señalar que la salida del ministro de Educación, Felipe Bulnes, constituye la segunda salida del titular de esa cartera en 5 meses. Su antecesor en el cargo, Joaquín Lavín, dejó ese puesto el pasado julio. La salida de ambos ministros se produce en un año de masivas protestas estudiantiles que reclaman el fin del lucro en la educación chilena. Vale decir que estos anuncios de cambios en el gabinete se produjeron el mismo día en que el Centro de Estudios Públicos (CEP) de Chile informara que el nivel de aprobación de la gestión del mandatario chileno cayó hasta un 23 por ciento. (PÚLSAR) |
| (+) Desmienten cambios de gabinete en Chile |
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miércoles, 11 de enero de 2012
Realizan un nuevo cambio de gabinete en Chile.
sábado, 7 de enero de 2012
Gobierno chileno llamará “régimen militar” a la dictadura pinochetista.
| CHILE-GOBIERNO |
| El Ministerio de Educación de Chile decidió reemplazar en los textos escolares de historia el término "dictadura" por el de "régimen militar". Será para referirse al gobierno de facto del dictador Augusto Pinochet. |
| Audios disponibles: |
| Alejandro Goic, miembro del Consejo Nacional de Educación. (cambio) - 34 seg. (271 Kb.) |
| Alejandro Goic, miembro del Consejo Nacional de Educación. (terminología) - 22 seg. (179 Kb.) |
Este cambio fue aprobado conforme a la ley por el Consejo Nacional de Educación chileno. Con esta reforma, los estudiantes de primero a sexto grado del país sudamericano aprenderán a través de sus textos escolares que en ese país no hubo una "dictadura" sino un "regimen militar". Por su parte, el nuevo ministro de Educación de Chile, Harald Beyer, señaló que esa expresión se aplica a un concepto "más general" de la historia reciente del país. Asimismo, el funcionario manifestó que el gobierno de Pinochet no puede ser considerado democrático. Sin embargo, sostuvo que la definición de "régimen militar también tiene esa acepción". Por otra parte, sectores opositores al Gobierno del presidente Sebastián Piñera se manifestaron contrarios a esta nueva decisión gubernamental. En ese sentido, el presidente del Partido Socialista de Chile, Osvaldo Andrade, señaló que en ese país "lo que se vivió fue una dictadura, le pongan el nombre que le pongan". El diputado del Partido Comunista, Hugo Gutiérrez, expresó que la modificación a los textos de enseñanza forma parte de una ofensiva mayor de la derecha. Vale recordar que durante la dictadura de Augusto Pinochet, entre 1973 y 1990, fueron asesinados más de 3 mil 200 chilenos en el marco de su política represiva. Además, unos mil 200 continúan desaparecidos. (PÚLSAR) |
lunes, 19 de septiembre de 2011
Apoyo a los estudiantes chilenos.
POR LA JUVENTUD CTA
Un mural en apoyo a los estudiantes chilenos
El 14 de septiembre de 2011 por Prensa Juventud CTA
Los jóvenes de La Juventud de Capital Federal se dieron cita en las calles Av. Rivadavia y Saavedra donde realizaron un mural en homenaje a la lucha de los estudiantes chilenos y por el aniversario del asesinato del ex presidente Salvador Allende, que ocurrió el 11 de septiembre de 1973.
Los jóvenes de La Juventud de Capital Federal se dieron cita en las calles Av. Rivadavia y Saavedra donde realizaron un mural alusivo.
“El motivo fue el 11 de septiembre y la resistencia de los trabajadores y estudiantes chilenos. Es decir, la resistencia iniciada inmediatamente después del golpe cívico militar contra el gobierno democrático y popular del presidente Salvador Allende y la resistencia actual de los trabajadores, pueblos originarios y estudiantes chilenos al modelo constituido por el dictador Pinochet y perfeccionado por su heredero, el presidente Piñera. A veces las palabras quedan cortas, ya que la belleza y combatividad que expresa el mural tiene tanta fortaleza que hasta las fotos recortan el impacto que produce”, dicen los compañeros y agregan “este no será el único mural”.
A medida que transcurría el día fueron llegando compañeros de diferentes sectores, entre ellos el secretario adjunto de CTA el “Nono” Frondizi a quien agradecemos su presencia en la actividad.
“El motivo fue el 11 de septiembre y la resistencia de los trabajadores y estudiantes chilenos. Es decir, la resistencia iniciada inmediatamente después del golpe cívico militar contra el gobierno democrático y popular del presidente Salvador Allende y la resistencia actual de los trabajadores, pueblos originarios y estudiantes chilenos al modelo constituido por el dictador Pinochet y perfeccionado por su heredero, el presidente Piñera. A veces las palabras quedan cortas, ya que la belleza y combatividad que expresa el mural tiene tanta fortaleza que hasta las fotos recortan el impacto que produce”, dicen los compañeros y agregan “este no será el único mural”.
A medida que transcurría el día fueron llegando compañeros de diferentes sectores, entre ellos el secretario adjunto de CTA el “Nono” Frondizi a quien agradecemos su presencia en la actividad.
miércoles, 23 de marzo de 2011
El Jefe del Imperio, EE UU pide al régimen cubano que respete los derechos humanos.
GIRA LATINOAMERICANA DE OBAMA
Obama no ofrece disculpas por el apoyo de su país al golpe en Chile
********************************************************************************************
Bajo la solemnidad histórica del palacio de la Moneda, memoria de las peores decisiones de Estados Unidos en América Latina, Barack Obama ofreció, haciendo gala de una alta dosis de hipocresía, una colaboración entre iguales en el continente y dejó constancia de la ausencia de Cuba en el conjunto de democracias que hoy se extienden en la región. Obama, apareado con su anfitrión, el derechista Sebastián Piñera, mencionó el ejemplo de Las Damas de Blanco, el grupo de mujeres que lucha contra la dictadura cubana, y pidió al Gobierno de La Habana que respete los derechos humanos.
"Al mismo tiempo", añadió, "las autoridades cubanas tienen que tomar acciones creíbles para respetar los derechos humanos del pueblo de Cuba, no porque nosotros se lo pedimos, sino porque el pueblo de Cuba lo merece".
"Yo creo que hoy en las Américas [como se llama en Estados Unidos al continente] no hay socios mayores y socios menores, sino socios iguales. Tenemos obligaciones entre nosotros, y EE UU está trabajando con distintos países del área para cumplir con nuestras responsabilidades", dijo. "Todos somos americanos", añadió en español, en una frase pensada para obtener aplausos que no recibió.
El presidente norteamericano destacó la necesidad de superar "viejos debates entre la imagen de Estados Unidos como causa de todos los problemas de la región o ignorante de todos los problemas de la región, que son falsos y no reflejan la realidad". Subsisten esos debates, es cierto, entre algunos círculos ideologizados atados a ciertos tabúes. Pero otros sectores de la población, que no son presa de ese debate, probablemente hubieran dado crédito doble a Obama si hubiera ofrecido alguna forma de disculpas, por ejemplo, por el apoyo político, militar y financiero explícito que Estados Unidos prestó a los militares golpistas que derrocaron a Salvador Allende en 1973.
Obama habló ayer desde un centro cultural construido en los sótanos del edificio en el que ese golpe se perpetró. Nunca iba a tener una mejor ocasión para hacerlo. Los periodistas chilenos se lo pidieron durante la conferencia de prensa que celebró, de forma conjunta, con el presidente Sebastián Piñera. Obama prometió colaborar en lo que esté en su mano en el esclarecimiento de los delitos de Augusto Pinochet, en las circunstancias de la muerte de Allende y también en la del expresidente Eduardo Frei Montalva, de quien ahora hay pruebas de que fue asesinado. Pero no llegó a pedir perdón por el hecho de que uno de sus más notorios antecesores, Richard Nixon, fuese cómplice de un levantamiento militar que dejó más de 3.000 desaparecidos en Chile.
"Aunque es necesario mirar al pasado, no podemos quedarnos atrapados en él", advirtió Obama. No necesita decírselo a los chilenos. Si hay un pueblo pragmático en el continente, es este, y si hay un país ejemplar a la hora de reconciliarse con su historia, ese es Chile. Que Piñera haya sucedido a Michelle Bachelet es una prueba. Lo que no significa que haya enterrado el dolor de una tragedia que, muy probablemente, EE UU podría haber evitado.
Obama no ofrece disculpas por el apoyo de su país al golpe en Chile
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Bajo la solemnidad histórica del palacio de la Moneda, memoria de las peores decisiones de Estados Unidos en América Latina, Barack Obama ofreció, haciendo gala de una alta dosis de hipocresía, una colaboración entre iguales en el continente y dejó constancia de la ausencia de Cuba en el conjunto de democracias que hoy se extienden en la región. Obama, apareado con su anfitrión, el derechista Sebastián Piñera, mencionó el ejemplo de Las Damas de Blanco, el grupo de mujeres que lucha contra la dictadura cubana, y pidió al Gobierno de La Habana que respete los derechos humanos.
"Al mismo tiempo", añadió, "las autoridades cubanas tienen que tomar acciones creíbles para respetar los derechos humanos del pueblo de Cuba, no porque nosotros se lo pedimos, sino porque el pueblo de Cuba lo merece".
"Yo creo que hoy en las Américas [como se llama en Estados Unidos al continente] no hay socios mayores y socios menores, sino socios iguales. Tenemos obligaciones entre nosotros, y EE UU está trabajando con distintos países del área para cumplir con nuestras responsabilidades", dijo. "Todos somos americanos", añadió en español, en una frase pensada para obtener aplausos que no recibió.
El presidente norteamericano destacó la necesidad de superar "viejos debates entre la imagen de Estados Unidos como causa de todos los problemas de la región o ignorante de todos los problemas de la región, que son falsos y no reflejan la realidad". Subsisten esos debates, es cierto, entre algunos círculos ideologizados atados a ciertos tabúes. Pero otros sectores de la población, que no son presa de ese debate, probablemente hubieran dado crédito doble a Obama si hubiera ofrecido alguna forma de disculpas, por ejemplo, por el apoyo político, militar y financiero explícito que Estados Unidos prestó a los militares golpistas que derrocaron a Salvador Allende en 1973.
Obama habló ayer desde un centro cultural construido en los sótanos del edificio en el que ese golpe se perpetró. Nunca iba a tener una mejor ocasión para hacerlo. Los periodistas chilenos se lo pidieron durante la conferencia de prensa que celebró, de forma conjunta, con el presidente Sebastián Piñera. Obama prometió colaborar en lo que esté en su mano en el esclarecimiento de los delitos de Augusto Pinochet, en las circunstancias de la muerte de Allende y también en la del expresidente Eduardo Frei Montalva, de quien ahora hay pruebas de que fue asesinado. Pero no llegó a pedir perdón por el hecho de que uno de sus más notorios antecesores, Richard Nixon, fuese cómplice de un levantamiento militar que dejó más de 3.000 desaparecidos en Chile.
"Aunque es necesario mirar al pasado, no podemos quedarnos atrapados en él", advirtió Obama. No necesita decírselo a los chilenos. Si hay un pueblo pragmático en el continente, es este, y si hay un país ejemplar a la hora de reconciliarse con su historia, ese es Chile. Que Piñera haya sucedido a Michelle Bachelet es una prueba. Lo que no significa que haya enterrado el dolor de una tragedia que, muy probablemente, EE UU podría haber evitado.
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lunes, 27 de septiembre de 2010
La extradicion de Apablaza.
El "Caso Apablaza" pone a prueba la relación de la Argentina con la vecina Chile
Pocos seres humanos son tan diferentes como los Presidentes de Chile y la Argentina. La moderación del primero contrasta con la agresividad del otro. Quizás porque la calidad personal de uno se contrapone a la vulgaridad del otro.
Por Emilio J. Cárdenas
Por ello las visiones del mundo y de su funcionamiento de ambos mandatarios son distintas.
No obstante, hasta ahora al menos, Sebastián Piñera había logrado acercarse a la Sra. de Kirchner, de manera de transitar juntos el escenario regional. A punto tal que, sorprendiendo a propios y extraños, Chile no se opuso a la candidatura de Néstor Kirchner, con la que Hugo Chávez logró instalar al intemperante santacruceño en la Secretaría General de UNASUR.
Las relaciones bilaterales entre ambos países avanzaban hasta ahora razonablemente bien. En rigor, casi sin problemas. Pero el diablo a veces mete la cola. También entre las naciones. El sonado caso “Apablaza” tiene los condimentos necesarios para alejar a los dos países y eventualmente hasta para alimentar históricos recelos y desconfianzas, lo que sería una gran pena.
Un notorio terrorista chileno, Galvarino Sergio Apablaza Guerra, hombre de la mayor confianza de los hermanos Castro, entrenado por ellos (en Cuba) en la violencia, residía en la Argentina desde 1993 con una identidad falsa y prófugo de la justicia chilena. En el 2004, de pronto, fue identificado y detenido. Chile procura su extradición desde el 2005.
Chile lo solicitaba para que finalmente enfrentara la responsabilidad que le cabe por su participación en el asesinato del conocido senador chileno Jaime Guzmán, en 1991, y en el secuestro, a fines de ese mismo año, de Christián Edwards, integrante de la familia propietaria de “El Mercurio”, el diario tradicional de Santiago de Chile. El senador Guzmán, recordemos, estuvo entre los fundadores de la UDI, uno de los dos principales partidos que conforman la actual coalición de gobierno chilena, de centro. Su asesinato se habría preparado meticulosamente desde Cuba, desde fines de la década de los 80.
El referido pedido de extradición chileno había sido expresamente denegado, en primera instancia, por la justicia argentina. Para entorpecer las cosas, Apablaza (apoyado por las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo) solicitó -en el 2005- ser acogido como refugiado en la Argentina. Mientras tanto, Chile apeló la decisión judicial ante la Suprema Corte de Justicia de la Argentina la cual, ante la aparente sustanciación de la aludida solicitud de refugio suspendió la tramitación del recurso.
No obstante, transcurridos cinco años sin novedades de ningún tipo respecto de la solicitud de Apablaza, la Corte entendió (con buen criterio) que no podía seguir esperando eternamente que se produjeran novedades y dictó una sentencia ejemplar, admitiendo la extradición de Apablaza a Chile, al entender que ninguno de los delitos cometidos contra civiles inocentes por los que Chile solicitaba la extradición del terrorista podía ser considerado como “delito político”.
Pero ocurre que Apablaza es un peso pesado de la izquierda radical. Para ella no importa si cometió, o no, crímenes graves como los que motivan el pedido chileno de extradición. Igual lo defienden. A capa y espada. En la Argentina, Apablaza tiene contactos muy altos, a punto tal que su pareja trabaja para la Presidente. Cerca de ella. Lo que es toda una señal.
Por esto, los círculos cercanos a los Kirchner sugieren que no hay forma que Apablaza sea entregado a Chile para hacerse cargo de las responsabilidades que pudieran corresponderle por su participación en los delitos que se le imputan.
La Argentina de los Kirchner, recordemos, ha venido denegando algunas extradiciones de terroristas extranjeros circunstancialmente en su territorio. Entre ellos, las de los miembros del “Eta” vasco (Caso “Lariz Iriondo”). Razón por la cual tiene fama de ser refugio o santuario para los terroristas, sin que “detalles” legales, como la Resolución 1373 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y el derecho internacional la conmuevan demasiado. Después de todo, una resolución de su Procurador impide -en el plano doméstico- investigar los crímenes cometidos por la guerrilla argentina en la década de los 70, que fuera testigo de un conflicto armado interno respecto del que se ha perseguido (más o menos bien) a una sola de las partes.
Apablaza, cabe apuntar, vivió exiliado en Cuba. Fue ex jefe del movimiento subversivo Frente Patriótico Manuel Rodríguez, el brazo armado del Partido Comunista de Chile. Ha sido entrenado en la Escuela Militar Camilo Cienfuegos, de Cuba. Combatió en el terreno contra “Tachito” Somoza, en Nicaragua. Colaboró asimismo con las insurgencias en África y El Salvador. Su compañero de andanzas, Juan Gutiérrez Fishman, también prófugo de la justicia chilena, es yerno de Raúl Castro.
La investigación por el asesinato del senador Guzmán fue reabierta por el Ministro Mario Carroza después que, sorpresivamente, un aparente cómplice de Apablaza, Mauricio Hernández Norambuena, también chileno (que cumple una condena por el secuestro extorsivo del empresario brasileño Washington Olivietto, en el Brasil) confirmara -en una entrevista a la televisión chilena- que Apablaza había participado en el asesinato del senador Guzmán.
La decisión de extraditar a Apablaza depende, más allá del humo, de Cristina Kirchner. Por razones ideológicas podría intentar evitarla. Después de todo, en su propio gobierno hay (en puestos de enorme relevancia) quienes tuvieron vinculación con la guerrilla argentina de los años 70.
No será fácil ocultar la verdad. Pero los Kirchner son truqueurs por naturaleza. Deberán superar tres dificultades: (i) que el delito por el que se requiere a Apablaza es de los más graves y ha sido definido por la Corte Suprema como uno no de carácter político; (ii) que la justicia chilena es una de las mejores del continente, lo que asegura un juicio justo, en el que la vida de Apablaza no correrá peligro alguno. Pensar o sugerir lo contrario, sería equivocado y ofender gratuitamente a Chile; y (iii) que -como señala la Corte Suprema de Argentina- el propio Apablaza jamás sugirió que los delitos por los que se lo requiere tenían naturaleza política.
Lo de Argentina es preocupante. Pero no inesperado. Sin embargo, en Brasil hay un caso prácticamente idéntico. El del terrorista italiano Césare Battisti, un activista comunista que participara en una de las bandas armadas que asolaran a Italia en la década de los 70, la de los llamados “años de plomo”. La autodenominada: “Proletarios Unidos para el Comunismo”.
Condenado a prisión perpetua en Italia por varios asesinatos -incluyendo los de Pierluigi Torregiani y de Lino Sabbadin, ambos civiles inocentes a los que se había ya tratado de extorsionar- Battisti había encontrado refugio en Francia, en los años de la “doctrina Mitterand” en función de la cual (a cambio de un “compromiso” de abandonar la violencia) Francia no extraditaba a los terroristas italianos. Cuando Chirac abandonó esa injustificable posición, Battisti, temiendo ser extraditado a Italia, se fugó e ingresó con un pasaporte falso al Brasil, donde después de algunos años fue detenido, en marzo de 2007 (hace más de tres años) por una comisión policial que lo encontró en las playas de Ipanema, despreocupado, gozando de la vida, de la que no pueden gozar las víctimas de sus crímenes, incluyendo un hijo de Torregiani, al que el atentado que costara la vida de su padre le hiciera perder la movilidad ambulatoria. De inmediato el Secretario de Justicia de Brasil, Tarso Genaro (de conocidos antecedentes marxistas, hoy candidato oficialista a la gobernación de Río Grande do Sul) le concedió el carácter de refugiado.
No obstante, la Suprema Corte del Brasil echó por tierra la decisión administrativa brasileña de conceder refugio y se pronunció, en cambio, a favor de su inmediata extradición a Italia. Desde entonces, el presidente “Lula” -quien tiene la decisión final en el tema- ha mantenido “en suspenso” su resolución, sin tomar decisión alguna, alargando así sine die la impunidad de Battisti.
“Vidas paralelas”, quizás, las de Apablaza y Battisti. En rigor, ambos gozan de un rincón de impunidad que se mantiene y protege mediante la presión política de la izquierda radical. Para las víctimas del terrorismo, no hay derecho a la verdad. Tampoco derecho a la justicia. Menos aún, a la reparación. Ello son entenados en un mundo que cobija a quienes ayer fueran asesinos y secuestradores y hoy se exhiben astutamente como si ellos fueran las víctimas, desfigurando la verdad.
Una situación lamentable que ahora comparten Argentina y Brasil, países para los cuales las normas internacionales en materia de terrorismo se aplican, o no, dependiendo de quien se trate. Pronto sabremos si nuestra sospecha de que los Kirchner haciendo gala de su doble discurso van a proteger a Apablaza, es o no confirmada por los hechos. Sería lamentable y sugestivo, a la vez.
(*) Ex Embajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas.
Pocos seres humanos son tan diferentes como los Presidentes de Chile y la Argentina. La moderación del primero contrasta con la agresividad del otro. Quizás porque la calidad personal de uno se contrapone a la vulgaridad del otro.
Por Emilio J. Cárdenas
Por ello las visiones del mundo y de su funcionamiento de ambos mandatarios son distintas.
No obstante, hasta ahora al menos, Sebastián Piñera había logrado acercarse a la Sra. de Kirchner, de manera de transitar juntos el escenario regional. A punto tal que, sorprendiendo a propios y extraños, Chile no se opuso a la candidatura de Néstor Kirchner, con la que Hugo Chávez logró instalar al intemperante santacruceño en la Secretaría General de UNASUR.
Las relaciones bilaterales entre ambos países avanzaban hasta ahora razonablemente bien. En rigor, casi sin problemas. Pero el diablo a veces mete la cola. También entre las naciones. El sonado caso “Apablaza” tiene los condimentos necesarios para alejar a los dos países y eventualmente hasta para alimentar históricos recelos y desconfianzas, lo que sería una gran pena.
Un notorio terrorista chileno, Galvarino Sergio Apablaza Guerra, hombre de la mayor confianza de los hermanos Castro, entrenado por ellos (en Cuba) en la violencia, residía en la Argentina desde 1993 con una identidad falsa y prófugo de la justicia chilena. En el 2004, de pronto, fue identificado y detenido. Chile procura su extradición desde el 2005.
Chile lo solicitaba para que finalmente enfrentara la responsabilidad que le cabe por su participación en el asesinato del conocido senador chileno Jaime Guzmán, en 1991, y en el secuestro, a fines de ese mismo año, de Christián Edwards, integrante de la familia propietaria de “El Mercurio”, el diario tradicional de Santiago de Chile. El senador Guzmán, recordemos, estuvo entre los fundadores de la UDI, uno de los dos principales partidos que conforman la actual coalición de gobierno chilena, de centro. Su asesinato se habría preparado meticulosamente desde Cuba, desde fines de la década de los 80.
El referido pedido de extradición chileno había sido expresamente denegado, en primera instancia, por la justicia argentina. Para entorpecer las cosas, Apablaza (apoyado por las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo) solicitó -en el 2005- ser acogido como refugiado en la Argentina. Mientras tanto, Chile apeló la decisión judicial ante la Suprema Corte de Justicia de la Argentina la cual, ante la aparente sustanciación de la aludida solicitud de refugio suspendió la tramitación del recurso.
No obstante, transcurridos cinco años sin novedades de ningún tipo respecto de la solicitud de Apablaza, la Corte entendió (con buen criterio) que no podía seguir esperando eternamente que se produjeran novedades y dictó una sentencia ejemplar, admitiendo la extradición de Apablaza a Chile, al entender que ninguno de los delitos cometidos contra civiles inocentes por los que Chile solicitaba la extradición del terrorista podía ser considerado como “delito político”.
Pero ocurre que Apablaza es un peso pesado de la izquierda radical. Para ella no importa si cometió, o no, crímenes graves como los que motivan el pedido chileno de extradición. Igual lo defienden. A capa y espada. En la Argentina, Apablaza tiene contactos muy altos, a punto tal que su pareja trabaja para la Presidente. Cerca de ella. Lo que es toda una señal.
Por esto, los círculos cercanos a los Kirchner sugieren que no hay forma que Apablaza sea entregado a Chile para hacerse cargo de las responsabilidades que pudieran corresponderle por su participación en los delitos que se le imputan.
La Argentina de los Kirchner, recordemos, ha venido denegando algunas extradiciones de terroristas extranjeros circunstancialmente en su territorio. Entre ellos, las de los miembros del “Eta” vasco (Caso “Lariz Iriondo”). Razón por la cual tiene fama de ser refugio o santuario para los terroristas, sin que “detalles” legales, como la Resolución 1373 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y el derecho internacional la conmuevan demasiado. Después de todo, una resolución de su Procurador impide -en el plano doméstico- investigar los crímenes cometidos por la guerrilla argentina en la década de los 70, que fuera testigo de un conflicto armado interno respecto del que se ha perseguido (más o menos bien) a una sola de las partes.
Apablaza, cabe apuntar, vivió exiliado en Cuba. Fue ex jefe del movimiento subversivo Frente Patriótico Manuel Rodríguez, el brazo armado del Partido Comunista de Chile. Ha sido entrenado en la Escuela Militar Camilo Cienfuegos, de Cuba. Combatió en el terreno contra “Tachito” Somoza, en Nicaragua. Colaboró asimismo con las insurgencias en África y El Salvador. Su compañero de andanzas, Juan Gutiérrez Fishman, también prófugo de la justicia chilena, es yerno de Raúl Castro.
La investigación por el asesinato del senador Guzmán fue reabierta por el Ministro Mario Carroza después que, sorpresivamente, un aparente cómplice de Apablaza, Mauricio Hernández Norambuena, también chileno (que cumple una condena por el secuestro extorsivo del empresario brasileño Washington Olivietto, en el Brasil) confirmara -en una entrevista a la televisión chilena- que Apablaza había participado en el asesinato del senador Guzmán.
La decisión de extraditar a Apablaza depende, más allá del humo, de Cristina Kirchner. Por razones ideológicas podría intentar evitarla. Después de todo, en su propio gobierno hay (en puestos de enorme relevancia) quienes tuvieron vinculación con la guerrilla argentina de los años 70.
No será fácil ocultar la verdad. Pero los Kirchner son truqueurs por naturaleza. Deberán superar tres dificultades: (i) que el delito por el que se requiere a Apablaza es de los más graves y ha sido definido por la Corte Suprema como uno no de carácter político; (ii) que la justicia chilena es una de las mejores del continente, lo que asegura un juicio justo, en el que la vida de Apablaza no correrá peligro alguno. Pensar o sugerir lo contrario, sería equivocado y ofender gratuitamente a Chile; y (iii) que -como señala la Corte Suprema de Argentina- el propio Apablaza jamás sugirió que los delitos por los que se lo requiere tenían naturaleza política.
Lo de Argentina es preocupante. Pero no inesperado. Sin embargo, en Brasil hay un caso prácticamente idéntico. El del terrorista italiano Césare Battisti, un activista comunista que participara en una de las bandas armadas que asolaran a Italia en la década de los 70, la de los llamados “años de plomo”. La autodenominada: “Proletarios Unidos para el Comunismo”.
Condenado a prisión perpetua en Italia por varios asesinatos -incluyendo los de Pierluigi Torregiani y de Lino Sabbadin, ambos civiles inocentes a los que se había ya tratado de extorsionar- Battisti había encontrado refugio en Francia, en los años de la “doctrina Mitterand” en función de la cual (a cambio de un “compromiso” de abandonar la violencia) Francia no extraditaba a los terroristas italianos. Cuando Chirac abandonó esa injustificable posición, Battisti, temiendo ser extraditado a Italia, se fugó e ingresó con un pasaporte falso al Brasil, donde después de algunos años fue detenido, en marzo de 2007 (hace más de tres años) por una comisión policial que lo encontró en las playas de Ipanema, despreocupado, gozando de la vida, de la que no pueden gozar las víctimas de sus crímenes, incluyendo un hijo de Torregiani, al que el atentado que costara la vida de su padre le hiciera perder la movilidad ambulatoria. De inmediato el Secretario de Justicia de Brasil, Tarso Genaro (de conocidos antecedentes marxistas, hoy candidato oficialista a la gobernación de Río Grande do Sul) le concedió el carácter de refugiado.
No obstante, la Suprema Corte del Brasil echó por tierra la decisión administrativa brasileña de conceder refugio y se pronunció, en cambio, a favor de su inmediata extradición a Italia. Desde entonces, el presidente “Lula” -quien tiene la decisión final en el tema- ha mantenido “en suspenso” su resolución, sin tomar decisión alguna, alargando así sine die la impunidad de Battisti.
“Vidas paralelas”, quizás, las de Apablaza y Battisti. En rigor, ambos gozan de un rincón de impunidad que se mantiene y protege mediante la presión política de la izquierda radical. Para las víctimas del terrorismo, no hay derecho a la verdad. Tampoco derecho a la justicia. Menos aún, a la reparación. Ello son entenados en un mundo que cobija a quienes ayer fueran asesinos y secuestradores y hoy se exhiben astutamente como si ellos fueran las víctimas, desfigurando la verdad.
Una situación lamentable que ahora comparten Argentina y Brasil, países para los cuales las normas internacionales en materia de terrorismo se aplican, o no, dependiendo de quien se trate. Pronto sabremos si nuestra sospecha de que los Kirchner haciendo gala de su doble discurso van a proteger a Apablaza, es o no confirmada por los hechos. Sería lamentable y sugestivo, a la vez.
(*) Ex Embajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas.
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miércoles, 22 de septiembre de 2010
Los delincuentes subverisvos autodenominados "mapuche" se niegan a dialogar con el gobierno.
CHILE-MAPUCHES
Mapuches reiteran rechazo a mesa de diálogo con Gobierno chileno
Los voceros de los mapuches que realizan una huelga de hambre hace 73 días en Chile reiteraron el rechazo a la mesa de diálogo convocada por el presidente, Sebastián Piñera. Además, afirmaron que mantendrán la protesta.
Audios disponibles:
Informe Noticiero Ciudadano (Mapuches llaman a movilizarse) - 6 min 04 seg. (2.77 MB)
Así respondieron al anuncio del Gobierno de instalar una mesa de diálogo en la Novena Región para abordar de modo más integral la problemática mapuche.
La vocera de los mapuches presos en Valdivia, Mónica Rayanka, expresó que la mesa de diálogo se propuso para tratar el "Plan Araucanía" y no para buscar una solución a la huelga de hambre y sus petitorios.
En el mismo sentido se manifestó el delegado de los presos en Angol, Jorge Huenchullan. Dijo que con sus anuncios el Gobierno busca "silenciar la huelga de hambre de los mapuches".
Y expresó que piden una mesa de diálogo en la que se trate particularmente el tema de la huelga.
Huenchullan consideró que no existe voluntad política de parte del Estado para dar una solución definitiva a los reclamos.
A su vez, expresó que piden que la Ley Antiterrorista no sea aplicada a los reclamos de los mapuches por sus territorios.
Los mapuches mantienen una huelga de hambre desde hace 73 días. Se encuentran presos por realizar reclamos sobre el derecho a la propiedad de sus tierras ancestrales.
Demandan el fin de la aplicación de la Ley Antiterrorista que permite la detención de sospechosos sin límite de tiempo mientras son procesados y triplica las penas que reciben si los presos son encontrados culpables.
Además, reclaman el cese del doble procesamiento
Mapuches reiteran rechazo a mesa de diálogo con Gobierno chileno
Los voceros de los mapuches que realizan una huelga de hambre hace 73 días en Chile reiteraron el rechazo a la mesa de diálogo convocada por el presidente, Sebastián Piñera. Además, afirmaron que mantendrán la protesta.
Audios disponibles:
Informe Noticiero Ciudadano (Mapuches llaman a movilizarse) - 6 min 04 seg. (2.77 MB)
Así respondieron al anuncio del Gobierno de instalar una mesa de diálogo en la Novena Región para abordar de modo más integral la problemática mapuche.
La vocera de los mapuches presos en Valdivia, Mónica Rayanka, expresó que la mesa de diálogo se propuso para tratar el "Plan Araucanía" y no para buscar una solución a la huelga de hambre y sus petitorios.
En el mismo sentido se manifestó el delegado de los presos en Angol, Jorge Huenchullan. Dijo que con sus anuncios el Gobierno busca "silenciar la huelga de hambre de los mapuches".
Y expresó que piden una mesa de diálogo en la que se trate particularmente el tema de la huelga.
Huenchullan consideró que no existe voluntad política de parte del Estado para dar una solución definitiva a los reclamos.
A su vez, expresó que piden que la Ley Antiterrorista no sea aplicada a los reclamos de los mapuches por sus territorios.
Los mapuches mantienen una huelga de hambre desde hace 73 días. Se encuentran presos por realizar reclamos sobre el derecho a la propiedad de sus tierras ancestrales.
Demandan el fin de la aplicación de la Ley Antiterrorista que permite la detención de sospechosos sin límite de tiempo mientras son procesados y triplica las penas que reciben si los presos son encontrados culpables.
Además, reclaman el cese del doble procesamiento
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