lunes, 7 de julio de 2014

Murió un alumno de 3°grado de la Escuela 15 DE 15.

​Ademys Informa 4 de julio de 2014

Boletín de la Asociación Docente Ademys - 



Con profundo dolor e indignación, lamentamos informar que hoy, 4 de julio, murió un alumno de 3°grado de la Escuela 15 DE 15, durante la mañana, mientras estaba en su grado en la escuela.
Una vez más, la política de vaciamiento de la salud pública, la falta de la inmediata atención frente a las necesidades del pueblo pobre, hacen que se nos vayan los pibes más necesitados, de los barrios de la zona sur de nuestra ciudad.  
Desde Ademys, acompañamos al conjunto de la comunidad educativa, y en particular a la familia y los docentes de la escuela, en este momento tan doloroso. Nos ponemos a disposición para lo que haga falta.
Compartimos unas palabras escritas por un docente de la escuela.

Las cosas por su nombre

Revolverse las tripas.
Hervir el estómago y vomitar
no la bilis putrefacta que ahoga,
sino el fuego de la indignación.

¡Puta que se nos van los pibes!, 
digo, pienso. 
Digo y pienso.

Y la maldita inoperancia no se corrije.

¿Inoperancia escribo?
No. No.
Ni inoperancia, ni desidia.
Desgracia, fatalidad, tragedia... seguramente
(¿qué pibe que no respira no es una tragedia?)
pero lo otro no aplica, porque si no hay cómo hacer,
si no hay con qué, si no hay quién,
no podemos confundir los nombres de las cosas.

Nosotros, nosotras, docentes de la escuela pública debemos decirlo como debe ser dicho.

¿Pero con estos ojos nublados? Sí
¿Con este habla queda? Sí
¿Con la furia visceral de la impotencia que hay que combatir? Sobretodo

No hay silencio tan estruendoso como este pibe que no respira.
Y yo no se ni su nombre ni se me ocurrió preguntarlo.
Pero lo conozco, te juro.

Es de los pibes que se nos van todos los días.
Es de los pobres, es del sur.
Es boliviano, paraguayo, argentino...
es de los nuestros.

Y no sabemos si podía salvarse, 
pero sí sabemos que ya era tarde cuando la ambulancia llegó tarde.
Y que hubo que prestar crema a los médicos que no tenían gel para las paletas desfibriladoras.
Y que siempre hay que esperar a la muerte más temprano que tarde si se es pobre y del sur.
Y que ahí están las políticas públicas envolviéndonos en su puesta en práctica, que aquí y ahora, en este cuerpo inmóvil, se palpa la aprobación de un presupuesto y sus recortes, la puesta en marcha de las manos levantadas en la honorable legislatura de la ciudad de Buenos Aires.

¿Pero es que es esto un discurso político o un lamento incontenible?

¡Puta que se nos llevan pibes!

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