viernes, 22 de marzo de 2013

El extractivismo como disputa geopolítica.

ARGENTINA




(AW) Otras técnicas se pergeñan a medida que se agotan los recursos mineros. Ahora toca la fractura de rocas con el sistema fracking, más pernicioso para nuestros ecosistemas, economías y la feroz represión que avanza contra los pueblos que resisten un modo de vida que mata. En tanto los gobiernos ofrecen luz verde en una suerte de asociación.A este panorama se agrega la avanzada petrolera.

Por Observatorio Petrolero Sur

Eduardo Sosa, presidente de la ONG mendocina Oikos Red Ambiental, ha
sido querellado por calumnias e injurias por la minera canadiense Coro
Mining. Mientras que Andrea Mazieres, Sebastián Di Martino, Gabriela
Frigo y Carolina García, técnicos de la Dirección de Áreas Protegidas de
la provincia de Neuquén, recientemente fueron sumariados por no ser
funcionales al avance del fracking sobre el Área Protegida Auca Mahuida.

Luego de ser rechazado el proyecto minero ‘San Jorge', en la localidad
mendocina de Uspallata, los directivos de la empresa lanzaron un ataque
contra las organizaciones que han resistido su instalación. En ese marco
Eduardo Sosa fue demandado por haber expresado su opinión, al publicar
una carta abierta. La organización Oikos, que encabeza, ha mantenido una
histórica lucha no sólo contra las mineras, sino también ha resistido
fuertemente los intentos de YPF y el gobierno provincial de extraer
hidrocarburos de la Reserva Natural provincial Llancanelo.

Pero no es sólo la provincia de Mendoza la que sacrifica áreas
protegidas de la provincia en pos de la profundización del modelo
extractivista; Neuquén es otro triste ejemplo a tener en cuenta. Desde
hace meses los trabajadores de la Dirección de Áreas Protegidas se
encuentran luchando frente a la avanzada petrolera sobre Auca Mahuida.
Los informes técnicos elevados por ellos demostraron graves
incongruencias y errores en los Estudios de Impacto Ambiental
presentados por la petrolera francesa Total, previos a la perforación de
un pozo para extracción de hidrocarburos en yacimientos no
convencionales dentro de la reserva natural. A pesar de esto, el
gobierno neuquino otorgó el permiso a la empresa Total, marcando un
repudiable e inédito antecedente a nivel global de aplicación de la
técnica de fractura hidráulica (fracking) en un área natural protegida.
Cabe aclarar que esta forma de extraer hidrocarburos no sólo está
prohibida en Francia y otros países, sino que encuentra amplia
resistencia en distintas partes de la Argentina.

En tiempos donde el gobierno nacional y las autoridades provinciales
despliegan su arsenal para que la minera Vale no abandone el proyecto
Potasio Río Colorado, los justos reclamos del pueblo son acallados y
reprimidos. Las medidas aleccionadoras se acompañan de la apertura de
amplias zonas a merced de empresas, incompatibles con el bienestar
sanitario y ambiental de las poblaciones. En definitiva, la creación de
‘zonas liberadas' para el avance corporativo por parte del Estado no es
una excepción sino una regla donde las bases de democracia y soberanía
popular son puestas en jaque.

Reivindicamos la resistencia y la soberanía popular como justo y
emancipador ejercicio del pueblo.

Reivindicamos el derecho humano a la libertad de opinión y expresión sin
que por este motivo seamos blancos de judicialización, represión o
cualquier otra forma de criminalización.

Reivindicamos la solidaridad y acudimos a ella para multiplicar este
mensaje. Alentamos la difusión de las voces de Eduardo Sosa y los
trabajadores y trabajadoras de la Dirección de Áreas Protegidas para
frenar estos atropellos.

18 de marzo 2013



Para más información:
Eduardo Sosa: (0261) 4257050
Carolina García: (0299) 156333387

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