En Estados Unidos, científicos de la Universidad de Texas, descubrieron que uno de los satélites de Júpiter, llamado Europa tiene grandes océanos interiores, lo que fundamenta la sospecha de posible vida en dicha luna.
La revista Nature, publicará el estudio que solventa la teoría sobre la vida en el satélite.
Si existiera vida, se trataría de microorganismos parecidos a los que se han descubierto en la Tierra, en condiciones extremas como las de Río Tinto en Huelva.
Britney Schimidt integrante del Instituto de Geofísica de la Universidad de Texas, se encuentra a cargo de la investigación. La científica comparó las capas de hielo de Islandia y la Antártida con la geología que presenta la luna de Júpiter, en donde el terreno aún se halla activo y puede cambiar con el tiempo.
Según el análisis, los estudios demostraron que el agua es particularmente activa entre las capas de hielo e incluso hay grandes lagos.
Schmidt informó que una de las incógnitas del satélite de Júpiter era por qué su “terreno caótico” es tan distinto, por lo que se centraron en observar dos superficies – Caos Conamara y Thera Macula- para entender sus similitudes y diferencias.
En este sentido, los expertos recurrieron a la Tierra para poder estudiar cómo el agua y el hielo interactúan. Finalmente concluyeron que el agua se comporta como un fluido hidráulico. Responde a las fuerzas de presión que recibe del hielo que tiene por encima y puede colapsar de manera dramática debido a la presencia de fracturas.
Los científicos aplicaron los conceptos y principios a la luna Europa en donde encontraron grandes lagos líquidos entre las capas de hielo y que la dinámica de estos lagos es crucial para su geología.

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