sábado, 10 de diciembre de 2011

La masacre de Mendoza en un giro inesperado.


 El adolescente de 14 años, quien había dicho en un primer momento que un hombre había ingresado a la casa de su amigo y logró escapar para dar aviso a la policía, confesó haber matado al niño de 11 años en defensa propia,  cuando intentó asesinarlo luego de acuchillar a sus abuelos y a su madre.
La masacre ocurrió anoche, cerca de las 21:00 en  San Pedro 1953, del barrio 8 de Mayo, de Las Heras donde encontraron acuchillados a Mónica de 49 años, su hijo  Ezequiel de 11 años y los abuelos, padres de Mónica,   Alí Miguel de 80 años y  Sara García  de 83.
La fiscal, Claudia Ríos, entrevistó al vecino de 14 años, por ser el único sobreviviente de la tragedia.
Pero la causa cambió, cuando confesó que tuvo que matar a su amigo Ezequiel en defensa propia, luego de haber acuchillado a su familia.
Así la causa pasa a manos de la Justicia de menores y el fiscal penal de menores es Guillermo Farmache.
La policía desecha la  hipótesis de un asesinato  por inseguridad y, los investigadores intentan descubrir cuál fue el móvil de la masacre.
Según el director de la Policía, Juan Carlos Caleri, “fue una tragedia ocurrida en el seno familiar y de acuerdo a la declaración del chico de 14 la versión del robo está descartada”.
Caleri, supone que “la escalada de violencia comenzó por una pelea por un pen drive. Lo que produjo un cruce violento entre el nene de 11 años y el adolescente de 14, que eran vecinos y amigos”.
“Otra hipótesis ubica al adolescente de 14 como el autor principal, aunque hasta el momento no hay pistas claras y serán los investigadores quienes determinen  las responsabilidades”.
El ministro de Seguridad  indicó que “la abuela del chico de 14 años, cuando lo ve con su ropa y zapatillas ensangrentadas  se las  quita y las lava en la vivienda de enfrente, aunque luego fue secuestrada por la policía para determinar si quedaban  rastros”.
El adolescente de 14 años había salido de la casa por la parte de atrás y le comentó a un vecino parte de lo ocurrido, por lo que éste llamó a la policía y se montó un operativo de acuerdo a las declaraciones del niño y comenzaron a buscar ‘a  un supuesto hombre, mayor de edad, que vestido de negro y con una cicatriz, había ingresado a la casa para matar a todos’.
Fuentes policiales  confirmaron que “Ezequiel padecía problemas psiquiátricos y estaba bajo tratamiento médico”.
Margarita Funes,  una vecina de la familia afirmó que “el niño de 11 años sufría una esquizofrenia  pero no era capaz de cometer una masacre. El chico tenía problemas, pero no creo que fuera para tanto”, además aclaró que “Ezequiel había sido adoptado de chiquito”.
Según el padrino de Ezequiel, Rubén Molina, “el chico estaba medicado y bajo tratamiento psiquiátrico. En mayo había amenazado a su madre con un cuchillo. Hacía 20 días que no iba al colegio por otro hecho de violencia”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario